Páginas

Buscar este blog

viernes, 6 de enero de 2017

Nadie odia más a México que los mexicanos

Somos todos una bola de estúpidos. Somos un pueblo ignorante y tenemos el gobierno que nos merecemos. Y es cagante saber que es todo un ciclo interminable. ¿Por qué nuestra gente no tiene educación? ¿Por qué esto se repite de generación en generación? ¿Por qué sólo unos cuantos tienen mediana idea de lo que pasa? ¿Por qué no podemos cambiar nada?

No puedo decir a ciencia cierta que sé lo que sucede, es decir, ¿quién lo sabe? Con la ola de mensajes que manda la gente estúpida, uno ya no sabe qué es verdad y qué es mentira. Sin poder dar la cara los periodistas porque los matan, ¿cómo podemos tener una fuente de información fidedigna? Hace años que dejé de ver la tele, la tele y las noticias. Qué canales van a informar verdades, si las personas que llegan a informar aparecen muertas días después.

Y trato de ser compasiva en mi mente, de no odiar a la gente, pero se me hace difícil no querer a medio país muerto. Educarlos es imposible, y me da vergüenza saberme mexicana. Me da vergüenza mi país y me da vergüenza la ignoracia de mi pueblo. La mía.

Es una frustración gigantesca la que se siente, con todo lo que está ocurriendo. Y tú no puedes hacer nada. He fantaseado en más de una ocasión con tener armas y un grupo de gente de mi lado, gente educada. Pero ¿quién haría eso? Yo tampoco soy un líder. No soy nada. Qué ganas de quitarle el dinero y el poder a los que lo tienen, pero, viendo esto, ¿para qué? ¿Para dejarlo en manos de quién?

Tenemos el gobierno que nos merecemos, bola de pendejos, de inútiles. Bola de mexicanos. Me caga.

miércoles, 4 de enero de 2017

Viento

No quiero, no debo, no puedo controlarte. Pero dentro de mi ser crece la ansiedad.

Mis pensamientos son diáfanos un segundo, y al siguiente se enturbian con el recelo y la aprehensión.

¿Qué nos depara, qué me depara? Si, bueno o malo, no dejo de pensar en ti.

¿Cómo alcanzar la paz? Si tú eres el viento de cambio, y yo la montaña, enraizada e inamovible.

Si tú eres tú. Y yo soy yo.

martes, 27 de diciembre de 2016

No quiero sonar junkie

Hoy no me mueve casi nada a escribir, sólo el hecho de querer escribir, supongo. Comienzo por decir que llevo casi una semana sin fumar; claro, esto es por circuntstancia y no por decisión. Extraño muchas cosas de la ciudad, pero de lo que más extraño son esos ratos con Emi y el Perrito, en los que nos olvidamos del mundo y platicamos estupideces. Extraño el sexo, eso es definitivamente lo que más extraño. El sexo y la persona con la que tengo sexo.

Quizá suene cruel (a pesar de que no creo ser cruel), pero cuando estoy mal y sé que él está mal también, me siento un poco menos mal porque sé que le importo. Como si fuéramos dos partes de un todo, dos caras de una sola moneda.

No me he sentido para nada mal al no tener mota, sólo extraño esos ratos. He convivido muchísimo con mi familia. El 24 no lo pasé del todo bien porque no estuvieron ahí dos de mis más cercanos primos, pero aún así fui positiva y jugué a las escondidillas con mis sobrinos y demás. Al final hice mucho ejercicio y resultó divertido.

También he tenido charlas interesantes con mi abuela. No sé si había escrito ya de esto, pero lo voy a hacer ahora... Se quedó huérfana de madre a los 5 años de edad, y de padre a los 7. Tuvo una vida muy dura... en fin, llenísima de anécdotas dignas de relatar. Se casó a los 17 para poderse ir de la casa de los parientes con los que le tocó vivir cuando sus padres faltaron, porque la explotaban. La sacaron de la escuela y la tenían trabajando, a ella y a su hermana menor, en su casa. Limpiaba, lavaba ropa, hacía la comida, planchaba, todo antes de los 10. Y bueno...

Quería dejar eso por escrito para no olvidar que realmente quiero escribir de eso más adelante. Ahora me voy.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

"All you weed is love"

Estábamos bajo el árbol, en aquel campo de verde pasto. La mesa y sillas, improvisadas con troncos de árboles cortados, acentuaban la paz de ese lugar. Una brisa fresca hacía ondear a la naturaleza y a mis cabellos desordenados. Sólo se escuchaban las hojas rozarse entre ellas y nuestras voces.

No sé qué tan difícil sea encontrar un lugar así en la ciudad sin buscarlo, deja entonces en tu propia escuela. Tomé la pipa y la encendí. Traté de conservar dentro de mí el humo durante el mayor tiempo posible. Tras unos minutos, el efecto se había extendido por mi cerebro, relajándome, haciéndome susceptible a las bromas. Las nubes tomaban forma de cualquier cosa con facilidad. Con la misma facilidad con la que me olvidaba de ellas. Las ideas llegaban con la misma rapidez con la que se esfumaban.

Creo que lo que más disfruto de estar así es el hecho de ser. Sin propósito más que el puro estar, reír, ser. No intentar agradar ni impresionar a nadie, reírte de tus propios chistes estúpidos. Momentos de tal perfección sólo se alcanzan estando sólo o con la persona adecuada. El silencio o la ausencia de éste carece de importancia, y cualquier tema es interesante.

Estando así es fácil olvidarte de las cosas que no están tan bien. Olvidarte de la basura, del polvo, del hecho de que hay gente pasando a tu alrededor. De que no hay mucho tiempo. El tiempo es el problema de siempre.

Para ser muy honesta, me gusta estar así. Me gusta fumar. Me gusta sentirme relajada y feliz, y lograrlo es mucho más sencillo en este estado. Me imagino a mi mente llenándose de neblina, o por el contrario, vaciándose de ella. Vaciándose se preocupaciones, de complejos, de inconformidades.

Es fácil no odiar a nadie cuando estás así, es fácil entender a otras personas. Más bien, es sencillo creer que las entiendes. Y es fácil creer que todo problema tiene solución. Quizá esto se debe a que yo en realidad no tengo problemas, y a que mis preocupaciones son superficiales.

¿Cuál es mi propósito en esta vida? Honestamente no lo sé, no sé cuá sea el propósito de la existencia de nadie, más allá de servirle al propio ser humano. Pero creo que lo más importante de todo es disfrutar de tu existencia, porque al menos, aún desprovisto de propósito, si te sabes conducir por la vida, eso se vuelve la meta.

Estoy debrayando sin sentido bien cabrón. Ya me voy.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Mucha Marihuana

Quiero epezar con que me está resultando muy difícil escribir porque estoy escuchando con detalle la canción de Cartel de Santa al mimsmo tiempo. Supongo que tendré que regresar a corregir la ortografía. O no...

Esta entrada posiblemente sea muy muuuuy larga, porque ya varias veces he pensado con qué voy a empezar y no he logrado decidirme. Sale una idea nueva tras otra.

Me he decidido a empezar por platicarles de mi experiencia con la música de principio a fin. Creo que eso es mejor, abordar entradas por tema, porque cada cosa es larga y difícil de explicar.

Fue complicado encontrar la música para escribir esto. Justo ahora lo que escucho es un video llamado "6 Hour of The Best Beethoven - Classical Music Piano Studying Concentration Playlist Mix by JaBig". Es la única música con la que estoy pudiendo escribir porque es la más sencilla de ignorar. El silencio no me deja escribir porque pienso demasiado fuerte. Estoy segura de que acabo de sonar como una pinche loca, pero ese tema lo explicaré luego.

Regresando a la música. Comenzó cuando pensé en la canción de Amiga, de Comisario Pantera. La neta me late un chingo esa rola, y últimamente me obsecioné y la escuchaba todo lo que... pues lo que podía, supongo.

Antes era una persona de poner música de fondo todo el tiempo. Rock, pop, metal, varió con la edad y la etapa. El caso es que siempre la tenía puesta, para hacer lo que sea. Ahora no sé lo que es hacer cosas además de tarea con música de fondo. No puedo leer con música distinta a la que estoy escuchando ahora, creo. Escribir ni se diga, es complicadísimo.

Hace rato me subí a fumar y no me llevé nada más que la pipa llena y el encendedor. "No me voy a tardar", pensé. Quizá si hubiera sabido mejor acerca de la profundidad de una pipa... pero eso es otro tema distinto. A eso, sumemos que no suelo escuchar música de fondo, ni se me ocurrió llevarme algo para escuchar. Me entretuve pensando en muuuchas cosas, hasta que recordé la fiesta y cuántas veces pedí esa canción para cantarla con César y Rodrigo. Entonces me dieron ganas de escucharla y la empecé a reproducir en mi mente. Y la repetí fácil como 5 veces, pero sólo hasta la mitad porque el resto no me lo sé de memoria, la tengo que escuchar. A la sexta me puse a cantar y luego me di cuenta de que estaba cantando completamente sola y sin música. Antes hacía eso en el baño, no sé por qué lo dejé de hacer. Creo que siempre tengo prisa en el baño...

El punto es que eso me hizo darme cuenta de lo cómoda que estaba yo sola en ese momento. De ahí reproduje, de alguna forma, esa canción de fondo como eco de todo lo que estaba pensando en ese momento. Planeo hacer una lista de todo eso que pensé. En la lista iba a estar la música si no lo hubiera escogido hoy, para que me entiendan.

Y bueno, de alguna manera, la música se transformó en mi cabeza por su cuenta. La siguiente vez que le puse atención ya era la de Mucha Marihuana, de Cartel de santa. A estas altura ya se me había acabado la mota de la pipa (o me había dado cuenta de que lo que quedaba era infumable) así que me bajé. Esta bajada de escaleras fue épica para mí. Y seguro ni se imaginan por qué, pero eso es un tema para su propio monólogo. El caso es que al bajar yo estaba emocionadísima por elegir con qué música iba a escribir. "Nonono, la neta tengo que escuchar la de mucha marihuana". En ese momento aún no me había decidido con el tema o, cómo lo iba a comenzar a abordar. Cuando entré a escribir eso estaba escuchando, y me movía "bailando". "Esto lo tengo que cantar". Y decidí meterme al video.

EL VIDEO.

Me di cuenta de que me gustan los bongs por el video, más que por cualquier otra cosa. Y es una cosa estúpida que todos hacemos (creo que todos lo hacemos, al menos), encajar la música con la realidad. Así a mí me temrinan gustando más las canciones. Y esta canción en específico me hace pensar en Emiliano, y que nos late fumar y la pasamos chido. Y lo siguiente que me gusta es el porro a pesar de ser engorroso (para mí) de forjar. En parte porque es el fav de Emi y en parte porque babo dice "Tú despiojas y yo forjo". Me acabo de mamar de risa con lo que escribí. [JAJAJAJAJAJAJAJAJA] Neta, ese es un pensamiento real que descubrió mi mota yo. Así que ya saben qué regalarme de navidad, o cumpleaños... bueno, dentro de 3 años que ya viva sin restricciones paterna. Síp, así es. Un bong enorme como el del video. Y un chingo de mota es bien recivida cualquier época del año. *wink wink*

*3 horas después*

Así que después del video puse música de concentración tipo jazz suave, pero era como sexoso y no me pude concentrar. Y luego cuando me di cuenta de que si ponía algo de temp music y igual y las cosas fluían chido. Pero estaba demasiado drogada y no supe cómo buscar música adecuada, además de que tenía como ansias por escribir ya. Finalmente puse música clásica.

Al final no pude escribir chido porque vino un amigo y me interrumpió. Y ya no estoy grifa. Tantas conclusiones importantes, chingonas y pacíficas a las que llegué hace rato, se esfumaron y perdieron tan pronto como llegaron a mí. Ojalá pudiera recordarlo todo....